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ESPAÑA SE RECUPERA

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ESPAÑA SE RECUPERA 

 

RAJOY Y SU GOBIERNO ANCLADOS EN CÓDIGOS ENVEJECIDOS. LA RECUPERACIÓN NO LLEGA A LOS SECTORES MÁS SENSIBLES DE LA POBLACIÓN. 

Los indicadores hacen creer que España está saliendo de la crisis. La economía nacional está  demostrando una gran capacidad de adaptación para superar los retos a que nos lleva la incapacidad de los políticos. Según las previsiones del Banco de España para 2018 el PIB crecerá por encima del 08% (muy cerca del 0,9%) alguna décima por encima de lo que marcó en los tres trimestres anteriores,  gracias al pulso de las exportaciones, al repunte de la construcción y al crecimiento del empleo: la Seguridad Social ha superado de nuevo  los 19 millones de cotizantes,  y la tasa de paro, que rozó el 26 %, ha bajado al 16%El positivo balance que presenta la mayoría de comunidades tal como evidencia el turismo y el consumo, entre otros indicadores, avala el crecimiento.  Las bolsas como los mercados de deuda pública han resistido a la crisis política y la prima de riesgo se mantiene estable en torno a los 100 puntos. La economía española coge impulso al cierre del año, lo que hace creer en un crecimiento anualizado de un 3,2%. 

Datos que nos quieren decir que estamos en tiempos de prosperidad generalizada, que la recesión quedó atrás y hay base para creer que España vuelve a recuperar la confianza perdida. 

 ¿Pero estos índices tan positivos están afectando directamente a la mayoría de los ciudadanos? 

Es evidente que la política tiene sus prioridades, el gobierno no trabaja en clave social: la familia desprotegida, los pensionistas soportan el deterioro de su poder adquisitivo y, sobre todo, la clase media sumida en un descenso progresivo que tendrá sus consecuencias. Grave error de cálculo que revela desconocimiento de la realidad y una estrategia infantil  frustrada y destinada a fracasar. A pesar de que parece encontrarse satisfecho, después del descalabro catalán y las miserias que nos ha traído hasta hoy el “procés” maldito, Rajoy necesitaba un éxito en el que reconocerse. La política económica sigue siendo el punto fuerte aunque le cueste comprender que a efectos electorales haya dejado de ser  un factor decisivo; sus electores reclaman un liderazgo más  vivo y equivalente. A la hora de valorar su objetivo sobresalen los resultados. El PP se ha convertido en un partido anquilosado que ensombrece sus aciertos, traiciona a sus electores, incumple el derecho inalienable de los  pensionistas a recuperar la equivalencia de sus cotizaciones en fase última de sus vidas: (los pensionistas no son un lastre ni una carga, las pensiones representan una justa retribución a las cotizaciones de toda una vida laboral).  Es imprescindible inyectar en la sociedad  una buena dosis de optimismo, el presidente debe mejorar su dificultad de comunicación para transmitir este logro económico del que apenas saca redito. Gobierna a golpe de urgencia, se ha convertido en una prioridad igualar el sueldo de la policía y guardia civil con sus colegas catalanes y vascos, no como injusticia social  causa del descontrol autonómico, sino porque produce vergüenza ajena. Revaloriza el salario mínimo no como acto de solidaridad sino para contentar a los sindicatos, ni siquiera logra que su esfuerzo por subir el salario mínimo genere un pacto positivo. El constante abandono de cuestiones determinantes para el conjunto de los españoles como la educación, el reparto solidario del agua, la violencia machista, la equivalencia social, y otras causas que deberían haber sido  objeto de atención preferente, son una urgente evidencia.  

 El gran problema de este gabinete es que se ve el plumero: ausencia de proyecto;  anclado en códigos envejecidos, Incapacitado para descifrar las claves del descontento y aprovechar los vientos favorables de la recuperaciónVíctima de sus propias contradicciones no logra controlar su grave déficit político y de reaccionar al vapuleo de Ciudadanos, una formación carente de experiencia y responsabilidades institucionalesque le come el terreno en cualquier confrontación hasta que logre dejarlo sin aliento. Las ocasiones pasan rápidamente y las pintan calvas: el PSOE se encuentra ausente y Podemos en el paradigma del esperpento. Mejor oportunidad imposible. 

¡Nos ladran Sancho!, señal de que avanzamos. 

9 de enero 2018 

 

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